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Plano de la ciudad / Parque / El juego y la informática


Ana María Prieto Hernández
amprieto@mail.ajusco.upn.mx

Hace relativamente pocos años, nadie se imaginó el impacto que provocaría el uso de la informática prácticamente en todas las áreas; y precisamente el juego es un aspecto de la vida que se revolucionó con el uso de la tecnología.

Jugar es hacer algo por placer; por el puro gusto de hacerlo, como dicen. Para la mayor parte de nosotros y la mayoría de las veces, el juego tiene espíritu de alegría y diversión, atrae nuestro interés y provoca entusiasmo.

Una característica importante del juego es que, muchas veces, requiere habilidades que hay que adquirir mediante el aprendizaje y la práctica. Jugar no es nada más echar relajo, los mejores juegos tienen reglas, disciplina y cierto grado de dificultad.

Hay que aprender a jugar. Y, también jugando, aprendemos. Es decir, adoptamos nuevas formas de comportamiento y desarrollamos otras capacidades. Jugando aprendemos a convivir, a cooperar con los demás, a observar reglas, a cumplir acuerdos, a comunicar ideas, deseos y sentimientos. También desarrollamos nuestros sentidos y nuestra inteligencia, nos volvemos más perceptivos, mejor organizados, más hábiles y a veces hasta más fuertes.

Podemos jugar en cualquier momento y lugar, aunque hay algunos juegos que requieren ser practicados en determinadas circunstancias o se realizan con ciertos artefactos, más o menos especiales, que varían de tiempo en tiempo, de un espacio a otro y de una persona a otra. Niños y adultos de la antigüedad se entretenían con juegos muy parecidos a los de hoy en día.

Pero los tiempos modernos también han hecho su aportación en materia de juegos y juguetes. Los juegos mecánicos han seguido los pasos del desarrollo de la mecánica y los juguetes electrónicos tuvieron que atenerse a los progresos de la electrónica. La informática, ciencia y técnica de nuestros días, han hecho una notable contribución a nuestros juegos y juguetes, que no habría sido posible imaginar hace 50 años.

Aunque los arqueólogos no pueden estar seguros, es probable que hasta los humanos más antiguos jugaran. Puede suponerse que las personas jugaron siempre que contaron con un rato de ocio.

Pueblos menos arcaicos, como pueden ser: Persia, Egipto, China, India, Mesopotamia o Mesoamérica, produjeron juegos y juguetes muy parecidos a los actuales, por ello los arqueólogos los reconocen con mayor facilidad. Además, de 3 mil años a la fecha, contamos con registros escritos y dibujados que muestran a personas jugando, y explican las reglas de algunos juegos.

Los egipcios se divertían con juegos de mesa, algunos de los cuales requerían un ingenio aguzado y una mente estratégica o rápida. Los griegos conocían el yoyo y el diábolo (este último hasta tenía el mismo nombre, que quiere decir lanzadera). En los juegos olímpicos de hace 2,500 años se practicaban las mismas contiendas con las que el Barón de Coubertin los reinauguró en 1896. ¡Y hoy en día, hasta las puedes encontrar en internet (http://www.aebm.com/jjoo.htm)!

Los romanos inventaron la palabra ludo, que quiere decir jugar; por eso, lo que se relaciona con el juego se llama también lúdico, y algún sabio versado en estas cosas, tratando de definir alguna característica propia del ser humano, le puso al Homo sapiens el nombre de Homo ludens, que significa el humano juguetón.

La historia de los juegos está expuesta en museos de juguetes y muñecas, donde podemos ver la evolución de estos objetos lúdicos, de qué materiales estaban hechos y cómo se fabricaban, entre otras cosas. Por supuesto, los videojuegos no se han quedado con las ganas de tener su museo y puedes visitar el Museo virtual de Atari en la dirección http://www.atari-history.com/.

Hubo un tiempo en el que, prácticamente, no existían juegos programados para instalar en la computadora o en la tele. Entonces, los aficionados tenían que aprender a programar la computadora, y los resultados eran, a veces, poco satisfactorios, porque las máquinas no contaban con los avances disponibles hoy en día (colores, gráficas de gran detalle, sonido, rapidez de respuesta).

Los videojuegos han avanzado con el paso de la informática, y ahora puedes jugar en línea por medio de la internet. Es decir, que un videojuego no es únicamente el que se realiza mediante consolas especiales como Nintendo, Playstation (http://www.scea.com/games/) y 'la última novedad' el Dreamcast. Las consolas o maquinitas de videojuego son, ni más ni menos, que computadoras con características especiales.

Entre los más grandes productores de artefactos electrónicos y software dedicados a la diversión de niños, adolescentes y adultos, destacan las empresas japonesas Sony (http://www.sony.com/) y Nintendo (http://www.nintendo.com/) y las estadounidenses Sega (http://www.sega.com/) y Atari(http://www.atari.com/).

El juego, además de diversión, ejercicio físico o mental y satisfacción personal, brinda a quien lo domina la oportunidad de ganarse la admiración de su grupo social, dándole con ello un motivo más de alegría. Es padre volar un papalote; también es a todo dar, si lo haces muy bien, que te vean hacerlo, que te premien por ello y que reconozcan que eres el mejor.

Los videojuegos no son la excepción. Cuando logras un puntaje excelente en las maquinitas, apuntas tu nombre para que todos lo sepan, y si eres as del Nintendo lo normal es que quieras que tus amistades se enteren, te admiren o envidien tu habilidad.

En la actualidad, esta sensación de ser reconocido por los demás como un buen jugador, por ganarle a la máquina o a otra persona, ha rebasado los límites de los salones de videojuegos; ahora tu nombre puede estar en una lista nacional o internacional de competidores de un juego en línea. ¿Qué te parece?

 

Jugar resulta tan agradable que uno puede llegar a convertirse en un verdadero adicto. Parece que esto sucede con mucha frecuencia cuando nos aficionamos a los videojuegos. Tal vez sea porque cuando le entramos a uno rápidamente ponemos a prueba nuestras habilidades y podemos ver el resultado obtenido. Otra razón puede estar en nuestra propia manera de ser, quizás no nos interesa mucho hacer ejercicio físico y sí el enfrentar el desafío mental y manual que el videojuego nos presenta. ¿Qué opinas?

El atractivo de los juegos informáticos radica en las características del medio: versátil, dinámico, interactivo, capaz de integrar diferentes tipos de símbolos, etcétera. Está claro que el monitor ejerce una atracción, pero lo que nos cautiva es la interactividad. El medio exige de nosotros una actuación constante, una continua actividad no sólo mental sino motriz. Los programas informáticos, aun los más sencillos, exigen un click del ratón para ejecutar las posibilidades que ofrece, y en casos más sofisticados, de los joystick.

Sin embargo, la utilización de este medio, como de cualquier otro, debe hacerse con moderación y sentido común, pues toda actividad puede sacar de quicio si se abusa de ella. Los juegos que nos ofrecen las nuevas tecnologías tienen limitaciones respecto al juego que supone la experiencia directa de la realidad, y, por lo tanto, su uso debe ser mesurado y estar restringido en el tiempo.

 

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