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Desde el momento en que el sonido se registró en un soporte técnico para ser reproducido por un aparato, revolucionó la forma en que los seres humanos se relacionaban con la música. Del contacto con el artista en vivo, se pasó a un enlace con un nuevo intermediario: el aparato reproductor electrónico.
Dicha evolución tecnológica obligó a los músicos y a los compositores a entrar al negocio, dadas las ganancias económicas generadas en el proceso de comercialización y distribución del formato que soporta sus creaciones. Esta nueva industria involucró además a ingenieros, técnicos, diseñadores, productores, distribuidores y comerciantes para llegar hasta los consumidores finales.
¿Cómo se dio este proceso de evolución dentro de la industria musical? A continuación realizaremos una breve revisión para entender las causas y las necesidades que generaron dicha revolución musical.
Los acetatos y sus aparatos reproductores (los tocadiscos) llegaron a alcanzar altos niveles de calidad en el sonido, pero tenían algunas desventajas; por lo que fueron desplazados en favor de otros medios. La primera de ellas, es que como la reproducción de los acetatos dependía de que una aguja pasara por sus surcos, el constante uso generaba tal desgaste que, a la larga, la calidad del sonido acababa por ser deficiente; además, existía el riesgo de que se rayaran (esto es, que se repetía de manera constante un fragmento de la pieza o se escuchaba un golpe muy notorio cada vez que la aguja pasaba por el rayón). Otro inconveniente, fue la dificultad para hacer que los tocadiscos fueran portátiles, tanto por el tamaño de los discos como por el mecanismo de reproducción, altamente sensible al movimiento.
Sin embargo, también los casetes tienen sus inconvenientes. Para empezar, al igual que con los discos de vinilo, existe un roce entre la cinta y la cabeza lectora que con el tiempo va haciendo que se pierda calidad en el sonido. Además, los casetes pueden perder su contenido si son desmagnetizados (acercándoles un imán, por ejemplo). El disco compacto y los medios digitales Los inconvenientes de las cintas magnéticas llevaron a la industria de la comercialización musical a inventar nuevas alternativas (el CD, CD regrabable o quemado, y los ahora bien conocidos DVD’s) para abatir el problema del deterioro físico que, en su momento, padecieron los acetatos y los casetes.
Otra ventaja frente a las cintas de audio y las de video, es que permite seleccionar casi en forma inmediata el punto exacto de la grabación que se desea oír. Un CD tiene la capacidad de almacenar hasta unos 76 minutos de audio. Philips fue la primera empresa que lanzó al mercado el Compact Disc o CD en 1982, logrando con ello un avance tecnológico que cambió nuestra percepción de los casetes y discos de vinilo a los que estábamos acostumbrados. Este invento motivó a empresas como Sony y otras compañías discográficas a realizar convenios con Philips con el fin de explotar las posibilidades y beneficios del Compact Disc. Se buscó también escuchar el CD de forma portátil y desarrollándose entonces el discman, el cual gana rápidamente un lugar en el mercado, aunque no logra desplazar completamente al walkman.
El Minidisc El Minidisc o MD fue inventado por Sony y su comercialización comenzó en el año 1992. Sus comienzos fueron difíciles e inciertos, dada la competencia que había con Philips al presentar el DCC o Casete Compacto Digital. A pesar de las ventajas del MD, su participación en el mercado es muy pequeña en relación con el disco compacto.
Para poder proporcionar la misma cantidad de música (74 minutos, en un MD de 2,5 pulgadas más que en un CD estándar de 4,27 pulgadas), se ha desarrollado una nueva tecnología de audio digital de compresión llamada ATRAC (Adaptive Transform Acoustic Coding). El ATRAC extrae y codifica sólo aquellos componentes de frecuencia que resultan en realidad audibles para el oído humano. Este método de codificación es mucho más eficaz que la técnica de codificación lineal utilizada para los CD y DAT aunque la calidad de sonido es comparable. Los sistemas convencionales de lectura óptica pueden perder la pista con facilidad cuando reciben golpes o vibraciones. En los CD’s, esto provoca saltos o interrupciones que generalmente los fabricantes de CD’s procuran minimizar utilizando suspensiones mecánicas. La resistencia al choque y a la vibración es un requisito primordial y fundamental para crear aparatos de audio personal portátiles. Con el sistema MD se ha resuelto este problema con una memoria a prueba de vibraciones que consiste un proceso técnico que permite al lector volver a la posición correcta antes de tres segundos, por lo que la persona que escucha el disco apenas percibirá cualquier salto de pista. Los Mini Disc que se encuentran en el mercado pueden ser pregrabados con música de los artistas del momento o vírgenes, que al igual que las cintas de casete, se pueden grabar y reproducir casi sin límite alguno, aunque hay que notar que el Minidisc no pierde calidad en este proceso, como las cintas magnéticas.
La ventaja de Internet es que pone al alcance de los usuarios información sobre música que en otros tiempos tardaba meses, o quizás años, en obtenerse. Actualmente, es normal que en cualquier campo del quehacer humano se traten de resolver las necesidades de comunicación a través de Internet. La música no es la excepción, y la fuerza comunicativa que ha adquirido con el uso de este instrumento, ha hecho necesaria una nueva definición de los tiempos y las distancias para llevar a cabo los proyectos. La música comenzó rápidamente a tener presencia en la red. En los años 80, los estudiantes norteamericanos entraban a las redes universitarias para intercambiar información sobre sus artistas y temas favoritos. Hoy, es posible la transmisión de la música a través de las redes de Internet gracias a las técnicas de digitalización del sonido.
La necesidad de desarrollar nuevos sistemas de difusión sonora en Internet hizo que surgieran tecnologías que superan considerablemente la capacidad de reproducción de otros dispositivos, poniendo en crisis el sistema de comercialización musical. Es justo destacar que Internet funciona, también, como un medio de contacto y expresión de diversos grupos sociales y en este sentido, todo tipo de música ocupa diversas páginas electrónicas y foros de discusión. Las publicaciones electrónicas sobre música que actualmente circulan en el ciberespacio, cubren una infinidad de temas y actualizaciones. Por su parte, los músicos aprovechan la red para establecer contacto entre ellos mismos y con el público en general. Algunos de ellos prestan sus servicios de enseñanza musical en línea desde hace tiempo. A la vez, la red ha servido como punto de encuentro de constructores artesanales de instrumentos musicales, quienes venden sus productos, comparten experiencias y discuten sobre sus técnicas de trabajo. Otros profesionistas relacionados con la música ofrecen campañas publicitarias, al igual que contrataciones para presentaciones en vivo a través de un representante; incluso, hay abogados que ofrecen asesoría legal especializada en el campo de la música. Los vendedores de productos musicales ocupan buena parte del ciberespacio; pero los que destacan por su importancia, por ser los iniciadores de una nueva era en la distribución musical, son los que ofrecen la distribución de grabaciones sonoras por línea. ¿De qué se trata esto? Después de presenciar diversos usos de la red con relación a la música, nos damos cuenta que Internet puede afectar, en diferentes formas y medidas, muchos terrenos de la actividad musical. Sin duda, el cambio más importante que se está generando en Internet para la música es la posibilidad de distribuir gratuitamente música grabada por este medio. La adquisición digital de música por línea, grabada a través de Internet, puede resultar el anuncio del fin de los grandes intermediarios, lo cual sensibiliza a toda la industria de comercialización de la música. El MP3 y su distribución por Internet El formato que revolucionó la industria musical, introduciendo la posibilidad de su distribución a través de la Internet fue el MP3 , cuyo nombre proviene de un algoritmo de codificación llamado MPEG 1 Layer 3. El MP3 es un simple archivo como el .doc o el .xls, sólo con la diferencia de que éste es un archivo de música comprimida.
Técnicamente, se define al MP3 como un sistema de compresión que reduce los archivos de audio en un factor de 12 a 1, o sea menos de una décima parte de lo que ocupa una pista de CD, los cuales, gracias a su reducido tamaño, pueden ser distribuidos a través de Internet y reproducidos en computadora. Su tecnología de compresión se basa en dos hechos: el primero de ellos es que el oído humano sólo percibe un rango acústico de frecuencias que van desde los 20 hertz hasta los 20 khz (siendo entre los 2 khz y 4khz el rango de mayor percepción al oído), mientras que los archivos de sonido sin compresión registran información por fuera de tales límites. A este respecto, lo que hace la tecnología MP3 es desechar todos aquellos sonidos que se encuentran por debajo de los 20 hertz o por encima de los 20 Khz. El segundo hecho que aprovecha el MP3 es que cuando existen dos señales de frecuencias similares, el oído humano sólo escucha la que posee un mayor volumen. Así, la tecnología de compresión analiza las frecuencias que están superpuestas (es decir, las frecuencias que están encimadas) y elimina la información que posee el menor volumen. Aprovechando estas dos deficiencias del oído humano, el formato MP3 genera archivos de un tamaño mucho menor que poseen una buena calidad de sonido. Un minuto de música equivale a un megabyte de memoria; de tal suerte que en un CD se pueden grabar aproximadamente 11 horas de música. Inevitablemente, el impacto social del MP3 se ha convertido en la puerta para que millones de usuarios de Internet puedan intercambiar música a través de la red, de forma gratuita y sin la intervención de la industria disquera. El éxito de este formato ha llevado a que los fabricantes de aparatos de sonido empiecen a desarrollar reproductores portátiles de MP3 con capacidad para 120 minutos de música. Las canciones se bajan de Internet con la computadora y luego se pasan al reproductor a través de un cable que se conecta a la PC. Los usuarios pueden cambiar el orden de ejecución de las canciones y pueden escribir y borrar canciones cuantas veces quieran. Napster, pionera en este campo, cambió paradigmas al permitir que miles de personas tuvieran un motivo para conectarse a Internet y puso en jaque a la poderosa industria de la música. Se enfrentó a serios problemas legales durante todo un año, que le obligaron a suspender el servicio después de 30 meses en funciones. Sin embargo, han aparecido diversos esfuerzos, tanto de empresas privadas como de programadores voluntarios, que quieren darle al público lo que éste desea: seguir bajando música de la Red. Algunos ejemplos son:
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La música y la informática | Arturo Márquez | Antonio Russek | |||