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Agosto, 2005.

 "La
música se huele, se siente, se paladea y escuchan el pie, la rodilla, el
codo, los dedos. Creo que yo escucho la música de Arturo Márquez
con el corazón."
Así se expresa la coreógrafa Irene Martínez de
la creación musical de este maestro mexicano, apuntando, además,
que su música abraza a la danza, incitando al movimiento. Los fragmentos
de las obras que aquí escuhamos son parte de un álbum de
música electrónica compuesta para el grupo de danza Mandinga,
de donde toma su nombre. Se trata de una producción cuyo tema reúne
una serie de imágenes basadas en los nueve inframundos que el hombre
debe pasar para llegar al paraíso, según el pensamiento
náhuatl. El proceso de creación de estas piezas, de acuerdo
con el maestro Márquez, inicia cuando sólo contaba con equipo
básico: una computadora Macintosh, un pequeño teclado, un
sampler Yamaha y un viejo equipo de sonido. Poco a poco fue añadiendo
elementos electrónicos a su infraestructura.
| Son a Tamayo |

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pedernales | 
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