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Lic. Isis Weil Verdi
iweil@amece.org.mx
Gerente Proyecto Factura Electrónica
Soluciones de Negocio
AMECE, A.C.
Febrero, 2006.
Cada
vez se escucha hablar más de la factura electrónica, que
desde mayo del 2004 fue aprobada por el Servicio de Administración
Tributaria (SAT) como un esquema de comprobación fiscal.
La factura electrónica tiene la misma validez que la impresa:
ambas sirven para comprobar la realización de una transacción
comercial entre un comprador y un vendedor, comprometer la entrega de
un bien o servicio y obligar a realizar el pago correspondiente, de acuerdo
con lo establecido en el propio documento. Es utilizada por el comprador
y por el vendedor como comprobante ante las autoridades y en las auditorías
internas.
La factura electrónica puede ser enviada, archivada y transmitida
por medios electrónicos, pero también es posible imprimirla
bajo las especificaciones del SAT, en caso de que así se requiera.

Igual que en el proceso tradicional, la ley obliga a todos los contribuyentes
a conservar las facturas electrónicas por un periodo mínimo
de cinco años en el formato original (XML). Sin embargo, la factura
electrónica no es sólo para las grandes empresas, también
está al alcance de las pequeñas y medianas empresas (PYMES)
y de personas físicas. Sus beneficios son indudables, por lo que
se prevé que poco a poco se extienda su uso.
Según el SAT, entre el 5 de enero y el 26 noviembre de 2005,
257 empresas han optado por emitir comprobantes fiscales digitales (CFD),
entre ellos la factura electrónica. La cifra aumentó de
forma constante, en parte porque las compañías pioneras
son promotoras de cambio en las empresas con las que tienen relaciones
comerciales.
- Reduce tiempos y procesos administrativos, brinda rapidez y seguridad
en el intercambio de información y agiliza la recepción
de mercancía, lo cual se traduce en ahorros y en un importante
incremento de la productividad.
- Logra ahorros mayores a 50% de los costos en el proceso de facturación
(en gastos de papelería, bodegas de almacenaje y envíos).
Descripción |
Sin factura electrónica |
Con factura electrónica |
Costo de distribución |
100% |
10% |
Tiempo de procesamiento |
100% |
40% |
Tiempos de entrega |
100% |
0.5% |
- Aunque implica un cambio de cultura y una reingeniería de
los procesos, las obligaciones fiscales se simplifican. Facilita los
procesos de auditoría, ya que permite la búsqueda y localización
rápida y en un mismo lugar.
- Facilita procesos administrativos, recepción y envío
oportunos, así como la posibilidad de explorar la información.
No hay riesgo de que se infecte con virus informáticos.
- Asegura confidencialidad en el manejo, resguardo y envío de
facturas. Disminuye la posibilidad de falsificación: a una persona
le llevaría 10 años decifrar el código de una llave
privada asociada a un certificado de sello digital (elementos que sirven
para generar el sello digital de cada factura), en comparación
con los 30 minutos que le tomaría a un falsificador copiar una
firma en papel.
El receptor también se beneficia al tener la oportunidad de acceder
a la oferta de servicios para recibir y validar de forma automática
si la factura está vigente y no ha sido alterada.
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