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Lic. Juan Carlos Sabater
Comunicación Asociación Mexicana para el Comercio
Electrónico, A.C. (AMECE)
Call center: 01 800 504 54 00 Enero, 2003.

Conocidos hoy por una buena parte de la humanidad los códigos
de barras, son una técnica de entrada de datos (tal como la captura
manual, el reconocimiento óptico y la cinta magnética),
con imágenes formadas por combinaciones de barras y espacios paralelos,
de anchos variables. Representan números que a su vez pueden ser
leídos y descifrados por lectores ópticos o scanners.

El código sirve para identificar los productos de forma única
pues cuenta con información detallada del artículo o del
documento que los contiene, a través de una asociación con
una base de datos.

El uso de códigos de barras es muy común en la producción
y distribución de artículos, proporcionando información
oportuna y veraz justo en el momento en que se requiere, no sólo
en la tienda o punto de venta, sino a lo largo de toda la cadena comercial.
Imagina el despliegue de datos que se origina cuando vas a hacer tus compras
al supermercado y llegas a la caja: el empleado registra los productos
que deseas comprar, obteniendo, por un lado, el precio (que se imprime
en tu recibo) y, por otro, reportando a la tienda el artículo vendido
que requiere ser repuesto; para ello, es marcado en la base de pedidos
de reposición al distribuidor y enviada a éste por medios
electrónicos.
Aunque nos hemos acostumbrado a ver los códigos de barras en los
productos que compramos, hoy en día cubren casi cualquier tipo
de actividad humana, tanto en la industria e instituciones educativas
como en el gobierno, la banca, instituciones médicas, aduanas y
aseguradoras, entre otras y se utilizan para manejar más fácil
todos los datos que pueden incluir y que las empresas e instituciones
necesitan para la oportuna toma de decisiones.
Algunas aplicaciones de los códigos
de barras son:
- Control de tiempo y asistencia.
- Identificación de paquetes.
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Actualmente, el código de barras permite que cualquier producto
pueda ser identificado en cualquier parte del mundo, de manera ágil
y sin posibilidad de error. Esto es importante si consideramos que un
capturista (haciendo la misma labor en forma manual), comete, en promedio,
un error por cada 300 caracteres tecleados, en comparación con
los códigos de barras, cuyas posibilidades de lectura errónea
son de una en un trillón.
Además de lograr
una mejor eficiencia en la captura, almacenamiento, recuperación y manejo
de datos, también se reducen costos de operación gracias la capacidad
de los sistemas informáticos para desarrollar estas tareas en forma rápida
y sin errores. |
Quizá te interese saber que el primer sistema de código de barras
fue patentado en 1940 por Norman Woodland y Bernard Silver, y no
se parecía a los que hoy conocemos, ya que estaba hecho mediante
una serie de círculos concéntricos.
La primera lectura de un código de barras en un comercio
se llevó a cabo en 1974 en Troy, Ohio, EE.UU.
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