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A finales de 1999, los principales bancos mexicanos concluyeron las primeras
etapas que permitían ofrecer los servicios de Internet a sus clientes.
Sin embargo, el problema de la conversión informática del año 2000 retardó
los planes y, tanto las autoridades financieras de México, como los bancos,
decidieron esperar hasta el año 2000 para lanzar sus portales. Desde octubre
de 1999 se hicieron presentaciones preliminares de éstos, creándose una
gran expectativa por el desarrollo de nuevos servicios para los clientes.

En el primer trimestre del año 2000 se iniciaron los servicios bancarios
por Internet. Los clientes pueden entrar a un portal bancario y realizar
operaciones. Al inicio las operaciones fueron básicas: consulta de saldos
y pago de algunos servicios como el teléfono. Hoy es posible hacer pagos
a las tarjetas de crédito, hacer transferencias a cuentas de cheques de
terceros, así como cubrir el pago de impuestos y múltiples servicios.
Un importante grupo financiero, a través de su portal, en un lapso de
tan sólo tres meses, logró acumular 220 mil clientes. Para este mismo
banco, en la década de los años 70, la misma meta le hubiera tomado alrededor
de tres años. En el año 2003 el banco líder en transferencias por Internet
cuenta con 6 millones de clientes registrados que realizan alrededor de
18 millones de transacciones bancarias al mes.
Esto es una muestra de que los servicios electrónicos crecen con gran
rapidez y que los usuarios aceptan la propuesta de no acudir a las oficinas
bancarias, cuando se tiene la sucursal en su casa o en la oficina.
La inversión de tecnología necesaria para el desarrollo de este servicio
incluye:
- Sitios a prueba de caídas y con niveles de servicio.
- Infraestructura de seguridad (sitios militarizados) y Firewalls.
- Desarrollo de plataformas electrónicas que le permitan al usuario
de Internet realizar sus transacciones.
- Areas de soporte telefónico a clientes.
- El despliegue de más de mil ingenieros especializados en sistemas.
Los clientes de la banca mexicana que cuenta con la más alta tecnología,
y mediante el uso de un número de identificación proporcionado por su
banco, pueden realizar las siguientes operaciones:
- Consulta de saldos, estados de cuenta y movimientos del día.
- Traspasos entre cuentas propias.
- Depósitos a cuentas de cheques.
- Depósitos a tarjetas de crédito.
- Depósitos a tarjetas de crédito de terceros.
- Depósitos a cuentas de cheques de cualquier banco.
- Inversiones en fondos y pagarés.
- Pago de servicios básicos.
- Pagos referenciados a cuentas de cheques.
- Pagos interbancarios.
- Compra y venta de acciones y sociedades de inversión.
- Información general.
Algunos de estos servicios son gratuitos. En el caso de usuarios empresariales
se requiere de la firma de un contrato, y en este caso todos los servicios
tienen un costo, mediante el pago de una cuota mensual.
Aunque no todos ofrecen la misma gama de servicios, tu mismo puedes consultar
directamente en las sucursales virtuales de los principales bancos:
Pero la cosa no para ahí, por medio de convenios con las empresas de
telefonía celular, ahora es posible en un portal bancario que el cliente
pueda tener los siguientes servicios desde su teléfono portátil.
- Consulta de saldos de cuentas de cheques y tarjetas de crédito.
- Información financiera y bursátil en línea.
- Pago de tarjeta de crédito.
- Directorio y enlace automático a teléfonos de servicio.
- En muy corto plazo, pago de los principales servicios (televisión,
luz y teléfono)
Existen algunos bancos mexicanos que ya ofrecen tarjetas de crédito virtuales,
con validez en todo el mundo virtual, que al manejar sólo el saldo requerido
para comprar en Internet, evitan el riesgo de fraude. Se han lanzado tarjetas
con chip integrado, mediante el cual se pueden realizar compras por Internet,
con la utilización de un adaptador que puede leer los datos del tarjetahabiente
en una computadora personal.
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